Monday, 21 October 2013

Canadá a cuatro manos - Parte 1

Escenario

Con sus diez millones de kilómetros cuadrados, Canadá es el segundo país más grande del mundo, nueve veces más extenso que Colombia, y alberga una población de 35 millones, frente a los 47 millones que tiene nuestro país. Esta población vive en su gran mayoría en el llamado corredor Windsor, entre Quebec y Ontario, a la orilla de los Grandes Lagos y el río San Lorenzo, y a lo largo de la frontera con Estados Unidos.

La inmensidad y variedad de su geografía, y su posición ártica, dan lugar a una amplia variedad de climas, que va desde los más ardientes veranos hasta intensos inviernos con congelación de sus lagos, temperaturas por debajo de los 40 grados bajo cero y las tempestades de nieve que se ven en las películas.

Una buena parte del territorio canadiense está cubierto por bosques de árboles maderables, entre los que se destacan el pino, el cedro y el arce, del cual extraen ese delicioso jarabe que endulza los panqueques del desayuno; también existen territorios dominados por amplias praderas. En los bosques se encuentran osos, zorros, lobos y coyotes, pumas y gatos monteses, alces y renos, mapaches y zorrillos, ardillas y “chipmunks”. En sus lagos y ríos, habitan salmones y castores. En el Mont-Tremblant nos entretuvimos por horas viendo una simpática pareja de castores que trabajaban alistando trozos de tronco para construir una represa en el lago vecino a donde nos alojamos.



Castor trabajando en el Lac Monroe.

Canadá tiene más de dos millones de lagos, de los cuales 31.000 con superficie entre 3 y 100 km2, además de glaciares y del gran casquete polar, o sea que contiene gran parte del agua dulce del mundo. Con el calentamiento global, los glaciares y el casquete polar se reducen notablemente cada año, dejando en la inopia a sus pobladores: las focas, morsas y osos polares y los pocos arriesgados esquimales (inuit) que viven de la pesca y la caza en condiciones cada vez más precarias.

Imposible llegar a conocer a fondo un país tan inmenso y con tanta variedad!

Mi séptima visita al país se reduce entonces a explorar de nuevo las zonas más pobladas de las provincias de Ontario y Quebec, y disfrutar con Sarita, coautora de estas notas, de los encantos de las Cataratas del Niágara y de las ciudades de Toronto, Ottawa y Montreal y sus alrededores.

Esta aventura es posible gracias a la hospitalidad en Toronto de mi hijo Leonardo y su esposa Pax, mis nietos Cata y Juan Sebastián, mi amiga de Montreal Lucille Favreau y a la acogida cordial que nos brindan viejos y nuevos amigos durante seis semanas de agosto y septiembre de este año de gracia de 2013.

Volar, volar sobre las nubes, sentir que eres un pájaro libre y sin ataduras… Acabamos de despegar del nuevo aeropuerto El Dorado de Bogotá. Mis nervios están a mil, lloré despidiéndome de mi hijo aunque era más susto que tristeza. OMA trata de mantenerme distraída para aliviar mis nervios. Escribiendo me tranquilizaré un poco. Pasar en Canadá una temporada de 39 días con sus mágicas noches, conociendo lugares que jamás pensé visitar, será una buena experiencia. Anotaré todas mis impresiones, tomaré fotos y traeré recuerdos. Este es mi primer viaje fuera del país y tengo muchas expectativas.
 





Prehistoria  

El territorio ocupado por Canadá fue habitado por diversos grupos aborígenes durante milenios. Hoy en día los términos "indios" y "esquimales" han caído en desuso y más bien se habla de los habitantes de las Primeras Naciones, cuya cultura apreciamos y estudiamos una tarde entera en el Museo de las Civilizaciones de Ottawa. Allá vemos rastros arqueológicos y genéticos que comprueban la presencia humana en el norte de Yukón hace 26.500 años, y en el sur de Ontario hace 9.500 años. Entre las tradiciones de las Primeras Naciones, como en todas las culturas, se encuentran  historias que describen la creación del mundo y de sus tribus. He aquí el Génesis para los primeros pobladores del actual Canadá.

Hace mucho tiempo, cuando casi nada existía en la tierra, una mujer embarazada cayó del cielo a través de un enorme hueco que se había formado en las nubes. Ella caía y caía, y las aves que volaban por ahí la sostuvieron y le ayudaron a descender suavemente.

Los animales del agua se apresuraron a poner mucho lodo sobre el caparazón de una gran tortuga y la mujer fue depositada allí. El lodo fue creciendo y creciendo hasta convertirse en la tierra.

La mujer estaba embarazada de mellizos. Uno de los niños, cuyo rostro irradiaba bondad, nació por la vía natural, mientras que su hermano, envidioso y malo, que quería ser el primero en nacer, abrió un orificio en el costado de su madre, por el cual salió. Así fue como la tierra se formó, el hombre apareció en ella y con él se originaron el bien y el mal.


Los vikingos fueron los primeros europeos en visitar tierras del Kanata y se asentaron brevemente en la isla de Terranova alrededor del año 1000, pero fue sólo hasta 1497 cuando el navegante italiano Juan Caboto exploró la costa atlántica al servicio de Inglaterra y en 1534 Jacques Cartier lo hizo en nombre de Francia.

A finales del siglo XV la población aborigen era de cerca de un millón de habitantes, los cuales se redujeron en un 90% debido a enfermedades infecciosas traídas por los europeos, tales como la influenza, el sarampión y la viruela, a las cuales no tenían inmunidad biológica.

Primeros Asentamientos

Los ingleses establecieron puestos de pesca avanzada en Terranova alrededor de 1610 y en el sur establecieron las Trece Colonias que dieron origen a los Estados Unidos, cuyos intereses eventualmente tendrían que enfrentarse con el poderío francés en América.

Los colonos franceses “canadienses”, fundaron la Nueva Francia en el valle del San Lorenzo, y un grupo de pacíficos “acadianos” lo hizo en las provincias marítimas actuales. Los comerciantes de pieles franceses y los misioneros católicos exploraron la zona de los Grandes Lagos, la bahía de Hudson y la cuenca del Mississippi hasta Louisiana.

Nosotros también llegamos con Leonardo y Pax a explorar la playa de Wasaga, una colonia de vacaciones favorita de los “torontonianos”, situada sobre la bahía de Hudson, la cual en realidad es parte del lago Hurón, y allá mojamos nuestras manos una tibia tarde de comienzos del otoño. Pax nos enseña a recordar los nombres de los Cinco Grandes Lagos mediante la palabra HOMES, formada por las iniciales del Hurón, Ontario, Michigan, Erie y Superior.

Wasaga Beach nos deja un dulce sabor con sus aguas cristalinas. Una ancha playa poblada de gaviotas adorna el paisaje; emocionada toco el agua fría y transparente en señal de agradecimiento y seguimos nuestro camino. En la radio de la camioneta de Leo escucho “El Bolero de Ravel”; cierro los ojos; quiero conservar esta imagen en mi memoria.



 Las gaviotas se deleitan en las playas de Wasaga Beach.

Después de unas fotos y de ese ecológico ritual, Leo nos lleva a jugar golf a un condominio vecino, construido por la compañía donde trabaja el padre de Mike, el prometido de Cata, con quien se casará el año próximo. Poco a poco Sarita se está convirtiendo en mi “caddy” de cabecera, conduce con pericia el carrito, “marca” las bolas que caen fuera del fairway y me indica los hierros o las maderas adecuadas.



 Matías el Caminante y Leo disputan un reñido encuentro de golf.
  

La Confederación

En 1867 Canadá se formó como un dominio federal de cuatro provincias y comenzó un proceso de autonomía frente al Reino Unido, que culminó con el Acta de Constitución de 1982, con la cual rompió la dependencia jurídica del parlamento británico.

La interesante cultura de los métis (mestizos), cuyas manifestaciones apreciamos también en el Museo de las Civilizaciones, se originó a mediados del siglo XVII, cuando algunos europeos se juntaron con aborígenes de las "Primeras Naciones". El maltrato de la población méti, llevó a la Rebelión del río Rojo y a la posterior creación de la provincia de Manitoba en 1870. Columbia Británica, la isla de Vancouver y la isla del Príncipe Eduardo se unieron a la Confederación en 1872. Para abrir paso a la colonización del oeste se construyeron tres ferrocarriles transcontinentales, se estimuló la creación de asentamientos en las praderas y se estableció la colorida y eficiente Policía Montada del Noroeste.

En 1898, después de la fiebre del oro de Klondike en los Territorios del Noroeste, se creó el territorio de Yukón. El Dominio de Terranova y Labrador se unió a Canadá apenas en 1949. Con el crecimiento del país apareció una nueva identidad canadiense, que se caracterizó por el bilingüismo y la bandera roja y blanca con la hoja de arce.  Tras una serie de negociaciones con el gobierno federal, en 1999 Nunavut se convirtió en el tercer territorio federado.

Actualmente la Federación Canadiense está formada por diez provincias y tres territorios y está gobernada como una democracia parlamentaria y monarquía constitucional con la Reina Isabel II (si, la misma del Reino Unido) como Jefe de Estado.


Continuará...